
Como todo ser en el mundo, el único propósito que hay cuando se es adulto es la reproducción del mismo. Centrándonos en los perros la función de un macho es únicamente la de inseminar cuantas más hembras mejor, pues él no participa en la cría de los cachorros ni se une a la hembra para toda la vida formando una familia como sí pasa por ejemplo con los seres humanos.

Por su parte la hembra entra en celo cada cierto tiempo, siendo el celo un periodo en el que la hembra tendrá sus óvulos listos para la inseminación. Para saber si una hembra entra en celo o no sólo hay que observarla, pues comenzará hinchándosele la vagina y poco después comenzará a segregar un poco de sangraza. Su primer celo es entre los 6 y 24 meses de edad según la raza, y después de ese primer celo cada 5 ó 8 meses, fuera del tiempo en el que la hembra permanece en celo no acepta relaciones sexuales de ningún macho.

De este modo cuando las perras entran en celo, aceptan de manera instintiva al macho sin mayor resistencia, estén dónde estén. Sin embargo, hay machos si están demasiado excitados, se inhibirán si tienen que dar rienda suelta a sus necesidades fisiológicas en un territorio que no consideran "suyo". Esto se explica a través de los instintos más primitivos, propios de sus parientes lobos.

Debido a esta conducta, lo ideal a la hora de montar una hembra es llevarla al territorio del macho, para que sea él quien domine la situación. Algunas hembras llegan a ser más dominantes que el macho, y no aceptarán la monta incluso estando en su territorio. En estos casos en los que la hembra resulta ser más dominante, no hay que obligarlos a una monta forzada, ya que el estrés producido en la perra podría provocar que jamás quiera volver a aparearse con otro macho, e incluso el efecto fisiológico producido por esta "violación" puede producir una reabsorción de los embriones, con lo que la perra no produciría ninguna camada.
El momento de "monta" o apareamiento está formado por una serie de eventos que llevan cierto orden, los cuales son:



Más que del número depende del momento, es decir: La ovulación de la perra dura apenas unas horas y no es fácil de detectar, pues al contrario de lo que ocurre con la mujer, los cambios hormonales que la inducen comienzan muchos días antes y duran muchos más. Es por esta razón que no existen hasta el momento métodos disponibles para determinar con absoluta certeza cuál es el "momento ideal" para cruzar a las hembras. Por eso y para asegurar la fecundación (o por lo menos para que "por intentarlo no quede") es por lo que se opta por realizar varias monas a lo largo del tiempo en el que, instintivamente, la perra acepta macho, confiando en que así se pueda producir alguna de estas cubriciones en el tiempo perfecto. Lo ideal sería que se produzcan dos montas (como mínimo) en un plazo de 48 horas.

Otro factor que se debe tener muy en cuenta es la calidad y la motilidad del semen; si es óptimo, perdurará en condiciones adecuadas para la fecundación varias horas e incluso varios días una vez dentro de la vagina o el útero de la perra, lo que explica que muchas veces haya "supuestos" retrasos de hasta 8 o 10 días en el nacimiento de los cachorros, con respecto a la fecha en que se realizaron las montas. Este retardo no se debe a que la perra sea "rara" o los cachorros nazcan "tarde" o "creciditos", sino que la fecundación no tuvo lugar en el momento en cuestión sino algunos días más tarde... así de simple.

Los perros no quedaron abotonados (enganchados). ¿Es posible que la hembra quede preñada?

El eyaculado del perro se libera en tres porciones: la primera mientras el perro está penetrando y su función es lubricar el aparato genital femenino, no tiene espermatozoides. La segunda se libera no bien termina la erección y es la que contiene los espermatozoides y la tercera a continuación y dura todo el resto del abotonamiento. Si el perro eyacula la porción espermática antes de salirse de la perra, esta puede quedar preñada aunque no se hayan a botonado.
No hubo abotonamiento. ... ¿de quién es la culpa?
Macho: Si el macho no pone energía suficiente para introducir el pene en la vagina hasta que el bulbo quede dentro de la misma, será culpa del macho, esto se da si el estímulo sexual no es suficiente, o si el perro tiene dolor en la columna vertebral o en la cadera.
Hembra: Hay perras que tienen estrecheces en su aparato genital que impiden al perro penetrar profundamente y en este caso la culpa es de la hembra.
Otras perras no cierran el esfínter vulvar, y en este caso puede verse penetración profunda del macho, con el bulbo del glande dentro de la vagina y cuando el perro se da vuelta, se sale y queda con el pene totalmente en erección durante un tiempo. Esto también es culpa de la perra.

La cantidad de cachorros de una camada ¿depende del número de servicios recibidos?
No. Si el perro es fértil y el servicio se hace en el momento óptimo se fecundarán todos los óvulos con ese solo servicio. Si se hace un buen control con dosajes de progesterona, se puede perfectamente indicar un solo servicio.
Puede una perra tener ¿cachorros de varios perros en una sola camada?
Sí. Si en el momento en que los óvulos maduran hay semen de más de un perro, habrá hijos de más de un perro. Por otro lado, si la perra es servida en su momento fértil y recibe otro servicio al día siguiente es muy poco probable que haya hijos del segundo perro porque los óvulos ya estarán fecundados por el primero.
Si se sirve una perra varias veces con muchos días de separación, ¿nacerán cachorros de distintas edades?
No. Las ovulaciones se producen dentro de las 24 horas y todos los embriones empiezan a desarrollarse juntos, no importa que un servicio se haya realizado varios días antes. En ese caso lo que pasa es que el semen vive dentro de la perra y espera la maduración de los óvulos, pero en realidad la gestación empieza más tarde.
¿Cuánto tiempo tiene que esperar un perro que ha servido una perra para volver a ser fértil?
El perro almacena espermatozoides en su epidídimo (el conducto que sale del testículo) y puede eyacular varias veces seguidas eyaculados fértiles, así que en cuanto el perro quiera subir de nuevo, podrá fecundar otra perra.
¿Cuántos servicios puede hacer un macho regularmente?
Un buen ritmo con el que un macho pueda llevar toda su vida es de dos saltos por semana. Si hay acumulación de servicios, puede hacer por períodos breves hasta dos saltos por día sin que esto afecte su fertilidad, pero esto no es aconsejable a largo plazo.